¡EL LORO HOMERO QUIERE RESUCITAR LA SAL QUITEÑA!
¡El Loro Homero se puso quiteño, pero quiteño de verdad! Y hasta reclamón, porque dice que la famosa sal quiteña se nos está perdiendo.
Según el Lorito, antes en los barrios había minga, 40, vóley, farra y, sobre todo, esa clásica cargada entre vecinos que nunca faltaba. Ahora, dice que estamos tan estresados y serios que hasta el buen humor anda desaparecido.
Que no dejemos morir nuestros quiteñismos, diminutivos y esa inconfundible “r” quiteña. ¡Porque si dejamos de hablar así, ¿qué será de ese “veciiii”, “ñañito” y “cafecito”?! Porque hasta para hablar le ponemos cariño, pues!

Y que no va a estar enojado el Loro si ha sido panísima de la historia quiteña, conoció al monseñor Bernardino Echeverría, autor de la letra del Himno de Quito.
Quito es de toditos, sin importar de dónde vengamos.
¡Así que ya saben, quiteños! Menos amargura, más vacilada… ¡y que no se pierda la sal quiteña, pues! Pero de que nos quiere recuperar el Loro nos quiere recuperar!




