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¿Qué debes tener en cuenta a la hora de esterilizar a tu gato?

El universo felino está lleno de creencias y mitos en buena medida alimentados por un error bastante común: la humanización de nuestros gatos. 

Fotografía Extraída de Google

¿QUÉ CONLLEVA LA ESTERILIZACIÓN DE UN GATO?

Aunque habitualmente se hable de la Esterilización y la castración como sinónimos, no lo son.

Al esterilizar a un gato quirúrgicamente lo que se hace es una vasectomía si es macho, o una ligadura de trompas en el caso de las hembras; mientras que la castración se basa en la extirpación de sus órganos sexuales.

Ahora bien, ¿qué es lo mejor para el felino?

Hay una diferencia muy obvia entre ambos procedimientos, sobre todo si tenemos en cuenta el sexo y el carácter del gato.

Con la Esterilización, el gato sigue manteniendo algunas conductas habituales del periodo del ciclo sexual porque siguen teniendo el celo.

Por ello, si nuestro minino es agresivo o dominante o marca el territorio con orina, muchos veterinarios sugieren castrar, ya que al no segregar hormonas se produce un cambio de comportamiento y normalmente se tranquilizan y evitamos que sigan siendo tan territoriales o se escapen a la búsqueda de una pareja sexual.

Mientras que la Esterilización suele estar más recomendada para hembras con un carácter fuerte o dominante, ya que los estrógenos que segregan sus órganos genitales las vuelven más dóciles y afables.

Algunas opciones de castración muy comunes en las gatas son la ovarioectomía, que consiste en extraer los ovarios, y la ovariohisterectomía, donde también se extrae el útero.

En ambos casos la operación es sencilla y, aunque pueda parecer un procedimiento traumático, es una cirugía ambulatoria bastante frecuente cuya recuperación es muy rápida. Además tiene efectos positivos en la vida de tu compañero felino.

También existe la Esterilización química, aunque numerosos veterinarios son contrarios a ella, sobre todo para las hembras.

¿Cuáles son los beneficios e inconvenientes de esterilizar un gato?

Si bien es cierto que se esterilizan y castran muchas más hembras que machos, los beneficios son múltiples para ambos:

  • Evitamos los problemas de salud que puedan producirse en un futuro. La castración previene infecciones y tumores de matriz, mama y ovarios en las hembras y tumores testiculares y prostáticos en los machos.
  • Mejoramos la calidad de vida de los felinos.
  • Durante el período de celo, la hembra necesita aparearse con varios gatos. De no ser así, podría desarrollar problemas de comportamiento e incluso anorexia nerviosa, decaimiento o vómitos. Recuerda que una gata puede tener en un solo año una media de 12 celos. El celo dura entre 4 y 10 días, y el diestro (periodo entre celos, una media de 14 días, lo que en climas templados da una media de un celo cada 18 días, entre febrero y octubre. Con la llegada del buen tiempo, y en algunos casos puede llegar al celo quincenal.
  • Evitamos la sobrepoblación y el abandono de gatos. A ver, hagamos cuentas… Si una gata se considera reproductivamente madura a los 6 o 7 meses de vida, a partir de los cuales llega a tener hasta 4 celos fértiles al año, pudiendo dar a luz una media de 6 gatitos en cada embarazo, eso supone… ¡más de una veintena de gatos! No te extrañe que las protectoras no den abasto y realicen numerosas campañas de esterilización para evitar el abandono.
  • No seríamos del todo justos si no hablásemos también de los inconvenientes de la Esterilización o de la castración, especialmente de la tendencia del felino a la Obesidad. Aunque este inconveniente es fácilmente controlable con una dieta equilibrada y una alimentación especial para gatos castrados. Otra de las consecuencias a tener en cuenta son los problemas en las vías urinarias superiores de los gatos, que pueden aparecer en los gatos machos obesos y/o esterilizados. En cambio, no es nada frecuente que las gatas padezcan problemas urinarios.

¿Cuándo esterilizar a un gato?

La mejor edad para esterilizar a un felino macho es entre los cinco y los siete meses de vida, y en el caso de la hembra, un poco después, aunque ello dependerá de la época del año y de las preferencias del veterinario.

En muchos países se esterilizan a partir de los 3 meses de edad.

Asimismo, para las hembras que acaban de ser mamás, la recomendación es esperar a que los gatitos tengan 8 semanas, que es cuando tiene lugar el destete.

Elegir un momento adecuado para esterilizar a nuestro gato es esencial para un buen postoperatorio.

Y además ten en cuenta que…

El veterinario te pedirá que tu gato esté en ayunas desde la noche anterior a la operación.
Después de la operación los gatos deben estar en reposo tres o cuatro días para que cicatrice la herida.

Procura que durante ese período de tiempo pueda disfrutar de un ambiente lo más tranquilo posible.
Es probable que le debas poner un collar o una faja para que no se lama la herida.

Hay veterinarios que recomiendan la segunda opción porque algunos gatos dejan de comer al ponerles la campana o el collar.